Memorias de Un FEO
May 13, 2008Otro poco de humor ….sacado del mismo foro en el cyber ezpazio
-Era tan feo que cuando nací, el doctor me dio la cachetada en la cara.
-Era tan feo, que cuando nací no lloré yo ¡lloró el doctor, mi papá y mi mamá!
-El doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre “Hicimos lo que pudimos… pero nació vivo”.
-Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.
-Como era prematuro me metieron en una incubadora… con vidrios polarizados.
-Mi madre nunca me dio pecho, me daba la espalda.
-Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo.
-Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban:
“Señora, a su hijo ¿lo parió o lo tejió?”
-Mi padre llevaba en su billetera la foto del niño que venía cuando la compró.
-Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico.
-Era tan feo que cuando jugaba al escondite nadie me buscaba.
-Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres.
Me contesto: “No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido”.
-Era tan feo que me exhibían en una feria por teléfono.
-Era tan feo que hacía llorar a las cebollas.
-Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada.
-Era realmente flaco: para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
-Tan flaco que el único trabajo que me ofrecían era para limpiar mangueras….. …. por dentro.
-Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO.
-Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
-Sí, amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
-Soy tan feo que un día tiré un boomerang y éste no regresó nunca mas.
-Tuve que trabajar desde chico.
-Trabajé en una veterinaria y la gente no paraba de preguntar cuánto costaba yo.
-Un día llamó una chica a mi casa diciéndome: “Ven a mi casa que no hay nadie”. Cuando llegué no había nadie.
-El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. “De acuerdo, además de loco es usted muy feo”, me dijo.
tan ! tan !

